lunes, febrero 26, 2007

Cruzando la línea del ecuador

Será posible, no me había fijado pero por Kenia cruza el ecuador. Torpe de mí, hasta que paramos y me fije en el cartel no me había dado cuenta de ello. Pero claro, ver el cartel y pensar que no tiene ningún sello oficial. Podían haber puesto un cartel con otro mensaje y te lo podías creer igual. Así que no hicieron una prueba científica con una botella que tenía un agujero, una palangana y agua. Caminamos 60 metros hemisferio norte y llenamos la botella de agua. El agua caía por el agujero y por la fuerza de coriolis el agua giro en el sentido de las agujas del reloj. Luego fuimos 60 metros hemisferio sur. Volvimos a llenar la botella de agua y esta caía pero ahora el agua giraba en sentido contrario a las agujas del reloj. Hasta aquí todo normal. Lo curioso fue ver como en la franja de terreno donde se supone que pasa el ecuador, hicimos lo mismo. Llenamos de agua la botella y está caía por el agujero, pero no giraba. Resulta desconcertante porque llevas viendo toda la vida como el agua gira, cuando tiras del tapón en la bañera ó en el lavabo. Incluso si estas en el hemisferio sur, si alguien no te avisa, no te das cuenta que el agua gira del revés. La ves girar que es lo normal. ¿Pero que el agua no gire?, fue cuando le di total credibilidad al cartel.

jueves, febrero 22, 2007

Noche loca y desayuno con búfalos


La noche en el mirador fue genial. No sabemos porque pero a las 23h. casi todo el mundo se había marchado a dormir y solamente estábamos los españoles. En estos viajes es cuando mas se notan las diferencias de carácter entres las distintas nacionalidades europeas. Porque solamente coincidimos aquí con europeos.
Continuo. La cuestión es que una chimenea con sus leños ardiendo arrojando calorcito, unos sofás enormes, té y café caliente, y un grupo de españoles hicimos una tertulia muy divertida e interesante hablando de todo. Al final nos acostamos a las 2h de la mañana. Pero es que a las 5h avisaron que había rinocerontes blancos en la charca. Pues allí que nos fuimos otra vez saltando de la cama. No tengo fotos porque nos avisaron de que son muy sensibles al ruido, y doy fe de ello, porque cuando teníamos al rinoceronte a 4 metros en la planta baja y solo nos separaba un cristal. Alguien llego, hizo una foto con su “clic” y el rinoceronte se fue. Te puedes imaginar la cara que pusimos a esa persona los catorce que estábamos allí disfrutando. Total volvimos a la cama.
Por la mañana reconozco que las sábanas se enrollaron alrededor de mi cuerpo. Fue una tarea bastante heroica el conseguir librarme de su fuerte abrazo y presentarme en el desayuno. Pero allí estábamos, con mucho sueño pero en pie. También reconozco que los amaneceres son preciosos y quería estar cerca de algún ventanal donde poder ver el embalse. Y cuando estábamos en mitad del desayuno comenzó a moverse la maleza y apareció. Una manada de búfalos al completo. Serían unos cuarenta, sin contar a las crías. El espectáculo fue total, de esos que cuando lo ves sabes que no ocurren todos los días. Desayunar contemplando una manada de búfalos junto a un embalse mientras amanece.

lunes, febrero 19, 2007

The Ark

Dejamos Amboseli nos dirigíamos al Parque Nacional de las Aberdares. Antes pasaríamos por Nairobi donde recogimos a dos chicas. Ya éramos siete en la furgoneta y estas dos chicas hicieron un papel muy importante para que el resto del viaje fuera estupendo. Enseguida hicimos toda una pandilla estupenda.
En Aberdares llegamos por la tarde y estuvimos haciendo un pequeño recorrido antes de llegar al hotel. Es un Parque que está a considerable altitud donde puedes ver los campos donde se cultiva café y el espesor de la vegetación es considerable. Nadie se podía imaginar que un elefante nos aparecería en un lateral de la carretera entre los árboles, dándonos un susto de muerte y no sabiendo que hacer cuando comenzó a amenazar al autobús en embestirlo. Fue impresionante porque comenzó a ponerse muy nervioso, abrir sus grandes orejas y mover la cabeza en círculos mostrando los colmillos. Parecía más alto que el mismo autobús. Menos mal que el conductor se dio cuenta y arranco rápido.
Llegamos al hotel “The ark”. Aquí el que está encerrado somos nosotros y los animales andan sueltos. El hotel esta colocado junto a un estanque y los animales se acercan por la noche a beber. Así los puedes ver tranquilamente, incluso si quieres te pueden avisar en las habitaciones cuando se acerca algún animal. Decorado con un estilo clásico tiene una chimenea enorme para juntarse en grupos protegerse del frío. Eso sí, la terraza está muy bien aislada para que el ruido del interior no salga y asuste a los animales. Pero lo importante es no abrir las ventanas, no vaya ser que entre un mono en la habitación. O te encuentres un leopardo en una rama. Por desgracia eso no paso.

sábado, febrero 17, 2007

Jirafas en el camino

Estábamos abandonando el parque y nos dirigíamos a Nairobi cuando nos las encontramos delante. Las habíamos visto a lo lejos que tenerlas delante, tan cerca resulto impresionante. No sé si será por la limitación del espacio de los zoológicos pero las jirafas que había visto antes no eran tan grandes. Estas eran realmente enormes. Y las manchas de la piel tenían colores más vivos. También es cierto que en los zoológicos no ves grupos tan numerosos de jirafas. Wilson paro la furgoneta en el borde del camino. Imagino que estaríamos a unos doce metros de la mas cercana y en un momento llegue a contar hasta catorce ejemplares entro los que estaban al borde del camino y entre la maleza. Había tanto grandes como pequeñas jirafas. Después de una visita tan intensa a nuestro primer parque parecía que nos estuvieran dando la despedida. Wilson volvió a comentar que ver tantas jirafas juntas era un buen augurio de que sería un gran safari fotográfico.

miércoles, febrero 14, 2007

San Valentín

En un día como el de hoy que se celebra la fiesta comercial para liberar de stock a las cadenas de tiendas, y así hacer sitio a la mercancía de la nueva temporada. No deja de ser una gran campaña de marketing el tocar los corazones de los consumidores con celebrar el día de los enamorados.La verdad que todo el mundo debería de estar enamorado y durante todo el año. Pero siendo realistas, ni lo uno, ni lo otro. Pero si todo el mundo estuviera enamorado no se apreciaría. Y si estuviéramos enamorados todo el año tampoco lo valoraríamos. Así, para los que ahora están enamorados mis felicitaciones y que lo disfruten. Y para los que no lo estén, paciencia porque volverán a estarlo. Lo mejor de todo es que tú día de los enamorados, te puede llegar en cualquier momento y en cualquier lugar. En una cafetería, en una disco, en un autobús, en un ascensor,…o en una puesta de sol.

lunes, febrero 12, 2007

Despierta la sabana

Después de todo lo que vimos el día anterior dormimos como niños. Y al día siguiente tocaba madrugar. Creo recordar que estábamos desayunando a las cinco y media de la mañana, la razón, ver a los animales por la mañana que es cuando están mas activos. Lo que nadie nos dijo es que saldríamos a los caminos cuando estaba amaneciendo.
La sensación era muy especial con todos los animales a lo lejos, una franja roja en el horizonte entre nubes, el aire frío de la mañana, y la claridad que iba en aumento. Era ver despertar a la sabana africana.

De repente vimos algo de movimiento a lo lejos. Dos leonas que iban juntas atravesando toda la sabana. Lo curioso era ver como el resto de animales se apartaban de su camino y no les perdían de vista. Ellas iban a lo suyo y venían justo por donde estábamos nosotros. Nos dimos cuenta que estaban embarazadas y nos dijeron que solo podían cazar de noche porque en campo abierto perdían toda la velocidad.

Cruzaron el camino delante de nosotros y siguieron hasta perderse en un bosque que había en el otro extremo. Pero a todos nos impacto la seguridad y firmeza con la caminaban. Imponían mucho respeto para ser primera hora de la mañana.

jueves, febrero 08, 2007

A los pies del Kilimanjaro

Volvimos al camino con una sensación extraña. Por una parte la excitación de ver a los leones fuera de jaulas y zoológicos. Y por otra, la sensación de tranquilidad que nos dejaron al ver al grupo de felinos tan relajados.
Pero la misma imagen de la sábana impresiona, había muchísimos animales juntos. Es difícil de describir pero comenzamos a ver cebras, ñus, búfalos y todos envueltos en el amarillo de los pastos. A lo lejos se veía una débil franja verde y allí nos dirigimos. Lógicamente pensé que habría más animales, los pastos estarían más frescos y habría algún arroyo.


La sorpresa fue estupenda cuando apareció un elefante. Un macho de colmillos enormes. Wilson, inmediatamente nos pidió silencio. Yo creo que hasta él se sorprendió y es que los machos solitarios son de lo más peligrosos. Así, que estuvimos alucinando un rato mientras el elefante nos observaba y creo que evaluaba si éramos una amenaza, para él o su manada que debía estar mas adelante.

Wilson no estaba muy cómodo y seguimos nuestro camino bordeando el humedal hasta que encontramos a la manada de elefantes. A una distancia de seguridad y mas sabiendo que el macho estaba por allí la furgoneta paro y fue el momento de los prismáticos y los objetivos. Estaríamos a unos 300 m., observando y disfrutando de sus tamaños, como se echaban barro, como cuidan a las crías. Todo un espectáculo y la guinda fue cuando comenzó abrirse de nubes el horizonte. Si te fijas en la foto, y sé que no es de muy buena calidad pero es analógica escaneada, podrás ver dos manchas blancas en horizontal. ¿Qué es?, son las nieves del Kilimanjaro.
¡¡WOW!!, mi primer atardecer en Kenia y tiene que ser observando una manada de elefantes con el Kilimanjaro detrás surgiendo de las nubes. ¿Cómo te sentirías tú?

martes, febrero 06, 2007

Hora de la siesta

Recuerdo claramente la mañana que llegamos a Nairobi. Toda la noche en el avión y no pude dormir ni una hora. En fin, nos dividieron en grupos dependiendo de la ruta que tenía cada pareja y despues en furgonetas. La nuestra tenía asientos para siete y entramos cinco. Así que nos pusimos cómodos con la ilusión por ver los primeros detalles de Kenia desde el coche. Nos dirigíamos al Parque Nacional de Amboseli, muy cerca de la frontera con Tanzania. Las ganas por darnos un baño y ver una cama se disiparon cuando Wilson, nuestro guía y conductor, nos dijo que llegaríamos sobre las siete de la tarde, eran las nueve y media de la mañana. Al final, el cansancio venció a la ilusión y emoción. Y como decía mi abuelo, “lo mejor para dormir es tener sueño”, y así fue.
Al despertarme me dolía todo el cuerpo, el cuello, las rodillas. Pero todo desapareció cuando entramos en el Parque. Serían las cuatro y media, y estábamos deseando de ver animales. Ese era el motivo de nuestro viaje, llevábamos horas en Kenia y hasta el momento nada de nada. Los sentidos se despertaron y tras observar la cara de Wilson al hablar por la radio del vehiculo, sonrió y dio un giro brusco, saliendo del camino y entrando en el campo. Pensé que se había vuelto loco, pero intuí que si hacia eso sería por algo que merecería la pena.





Y allí estaban, los primeros animales salvajes que vimos fueron una manada de leones. Durmiendo la siesta, tranquilos, sin moverse. Pero totalmente ocultos porque no los vimos hasta que estuvimos encima. Subimos el techo de la furgoneta y todos nos pusimos de pie. Despues de los primeros 2 minutos haciendo fotos, el silencio se hizo presente. Todos observábamos, escuchábamos y admirábamos al grupo en completa libertad. Wilson comentó bajito: “Este safari promete mucho si lo primero que encontramos es una manada de leones”.

domingo, febrero 04, 2007

El valle del Riff

Este planeta está vivo, y aunque la percepción del tiempo a escala del planeta, solamente lo advertimos en los grandes acontecimientos geológicos como erupciones volcánicas. También hay otras formas como la separación de los continentes. Porque se siguen separando. Y África se partirá por el valle del Riff.
Este valle está formado por una falla desde el lago victoria al mar rojo y a diferencia de una erupción, aquí la tierra se hunde y el valle se hace mas grande hasta que llegue el momento en que entre el mar y el continente africano se divida en dos. Pero hasta dentro de millones de años esto no creo que suceda.
Pero hasta que llegue ese día, este valle es un lugar privilegiado con fuentes termales, lagos de aguas acidas, y donde la vida corre por todas partes. Aquí es donde se cree que el primer homínido bajo de un árbol y comenzó a caminar, a usar palos y a repartirse por todo el planeta.
Aquí, en este valle se respira un ambiente diferente al resto de lugares que he visitado. Espero poder transmitir en las próximas semanas un poquito de las sensaciones que vivimos un grupo de siete personas por las tierras de África.