Everglades
Se acaba, se acaba. Este viaje se va acercando. Pero estando tan cerca teníamos que acercarnos como fuera a la reserva natural de las everglades. Zona libre de impuestos en florida porque aquí siguen viviendo indios autóctonos. Indios que a decir verdad son los únicos que no firmaron ninguna rendición con el gobierno de los EEUU. Por eso, también es la única zona del estado de florida donde está permitido el juego, con grandes casino propiedad de los indios. Así que, de aquellos indios no queda nada, el dinero lo corrompe todo.
Pero si queda, el lugar, intacto desde hace cientos de años. Esos lugares donde los primeros colonos españoles decidieron no entrar y los siguientes ejércitos sufrieron su adversidad. Es una gran extensión de terreno cubierto de agua, barro, y matorrales. Toda una llanura de donde se nutre de agua potable la ciudad de Miami. Y otorga un horizonte digno de ver.
Decidimos montar en una lancha plana y dar un paseo. Los tapones en los oídos son imprescindibles pues el motor está al descubierto generando una potencia de 300 CV. Eso nos dijeron, a mi me parece exagerado aunque no son motores europeos, sino americanos. Bueno, el paseo a parte de ver un montón de caimanes y bichos raros, es una autentica pasada. Insisto en que el horizonte dentro de las everglades es espectacular.
Y claro, ya puestos a ver el espectáculo de los caimanes. Esto hay que verlo, es genial, y poder sugetar un caimán en brazos. Pequeño, bueno de un año y medio que mide un metro y medio, y porque tiene cerrada la boca con una goma. Que si no, lo sujeta su … bueno otra persona.
Acabamos con hambre, y que mejor para comer que probar el plato típico, caimán, si, si, está buenísimo. Al principio con mucho respeto al sabor, pero luego había que sujetar al niño para que no se lo comiera todo. Toda una experiencia a escasas millas de Miami que me ha marcado porque ya no veo a los caimanes como artículos de marroquinería como bolsos, zapatos y billeteras. Ahora, también los veo como un plato gastronómico muy sabroso, je, je.
Visita y comenta en “Los viajes de Jota”.













2 comentarios:
.
Definitivamente, lo tuyo es el peligro Jotita jajajaja
Me encantó las imágenes de los arrecifes, y ya veo que hasta los indios se corrompen jajaja bendito Dios oro!!
Besos mi niño, es un gusto saber de ti otra vez!
Publicar un comentario en la entrada