Misterios de la Basílica: 2º parte, la lanza de Longinus
... pero llegando a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le rompieron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó con su lanza el costado y al instante salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio y su testimonio es verdadero; él sabe que dice verdad para que vosotros creáis; porque esto sucedió para que se cumpliese la Escritura: «No romperéis ni uno de sus huesos». Evangelio según San Juan, 19: 33-37. Aquel soldado se llamaba Cayo Casius Longinus.
Fue José de Arimatea quien guardo ciertos objetos tras la muerte de Jesús Entre ellos estaba el Cáliz de Cristo, la sábana santa y la punta de la lanza de longinus. Las cruzadas y algunos peregrinos trajeron objetos que fueron encontrando en las iglesias de Tierra Santa. Rápido se formo la leyenda sobre los poderes de la Lanza de Longinus, clarividencia y poder, aquel que portara la lanza sería invencible. Así, entre el desconcierto de tantos objetos sagrados hubo cuatro supuestas lanzas de Longinus.Una está en Paris llevada a Francia por San Luís en el siglo XIII. Otra está en Cracovia (Polonia), encontrada en Antioquia en el siglo X. La lanza de los Habsburgo se cuenta que fue Carlomagno quien la empuño y murió el día que se le cayó. Otros monarcas la tuvieron hasta el momento en que llego a manos de Hitler sacada de un museo en Viena. Dicen que en el momento en que la sostuvo con sus manos tuvo la visión de invadir Polonia y el resto de Europa. Tras la invasión de Berlín, el ejército americano entro en el bunker de Hitler y se llevo la punta de la lanza en nombre de su gobierno. Y nadie sabe dónde está. Me divierte pensar que como el final de la película de Indiana Jones en busca del Arca Perdida, pueda estar encerrada en un almacén del gobierno americano.
Existe una cuarta punta de lanza en posesión del vaticano y está justo a los pies de la escultura junto a una de las cuatro columnas principales que sostienen la cúpula de la basílica de San Pedro. Justo a los pies de la escultura me pregunte: -¿Existe?, y si existe, ¿cuál será la verdadera? . Me gire y estaba solo viendo la escultura. Fue entonces cuando pensé en la cantidad de gente que entra y no conocen el tesoro que está escondido a unos metros.
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3 comentarios:
¿En un almacen del gobierno americano?
La verdad que a mí eso sería lo que menos me sorprendería.
silvia mv.- ¡¡Ah!! quien sabe donde, ja, ja. Un besin
javier.- Que alegria que te pases por aquí. Ademas es verdad lo que dices, al final tampoco tiene porque ser verdadera ninguna. En eso radican los misterios, je, je. Un abrazo.
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