jueves, julio 24, 2008

Misterios de la Basílica: 5º Parte, Santa Verónica

Bueno, nos queda la última columna principal. En ella podemos encontrar la figura de Santa Verónica. Cuya misericordia propicio el gesto de secar el sudor de Jesucristo en su camino al calvario con su propio velo. Este se quedo impregnado con su sangre y se reflejo el rostro de Jesucristo. Pues sí, dicen que está en un cofre debajo de la columna.
No es tan conocida como la Sábana Santa de Turín, pero si había oído hablar del velo con el rostro de Jesucristo. Pero curiosamente hay uno en Paris, en la Basílica del Sacré Coeur. Otro en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción en Jaén (España) y una cuarta en un Monasterio de la Santa Faz, en Alicante. Y me digo yo, si había un solo velo, ¿cómo puede haber cuatro?. O el velo se repartió, ó se ha multiplicado como los panes y los peces. Bromas a parte, mi respeto por estos temas es grande, e imagino que al final será cuestión de fe.

Aunque no dejaba de sorprenderme la cantidad de gente que entraba en la basílica, miraba en todas las direcciones, giraban alrededor del pulpito, pero nadie veía los misterios por los que estaba pasando. Quizás se enteren de ellos algún día y piensen: -pero si yo estuve allí, pase al lado y no me di cuenta.

Visita y comenta en “Los viajes de Jota”.