lunes, febrero 18, 2008

El Cristo de la Vega

Entre viaje y viaje un día cualquiera nos acercamos a pasar un día a Toledo. Aunque he estado muchas veces, Toledo siempre me ha parecido una buena opción para pasar un día. Pero este día mi mujer me sorprendió, quería que fuésemos a visitar una pequeña ermita. Yo no había oído hablar de ella pero en cuanto me contó la historia no me pude resistir. Tenía que verlo.
Todo comienza así:
Cuenta la leyenda, que hubo una pareja de enamorados, Diego e Inés, que siempre se reunían en las afueras de la ermita del Cristo de la Vega. Paseos, besos, todo tiempo era corto para estar juntos. Pero un día Diego llevaba una mala noticia, el ejercito le reclamo y debía servir en los tercios de Flandes. Inés se quería morir, su amado se marchaba y no sabía si volvería a verle, ó moriría en el frente. Entonces Diego cogió de la mano a Inés y entraron en la ermita. Subieron al altar. Y para tratar de consolar a Inés, Diego se arrodillo y le pidió al cristo que le protegiera y le hiciera volver entero a Toledo, porque tan rápido como regresará, juro que se casaría con Inés. Entonces Inés, para corresponder juro esperarle, por mucho tiempo que pasará.
Diego se marcho y pasaron los meses, pasaron dos años y la guerra en Flandes había terminado, pero seguía sin noticias de Diego. Incluso, rechazo apuestos pretendientes haciendo caso a su promesa de esperar a Diego. Había perdido toda esperanza de volver a encontrarse con Diego cuando desde lo alto de un mirador se acercaba a la muralla una guarnición de soldados. Se acerco a la plaza como tantas veces con la esperanza de encontrar a Diego, y está vez sí. Allí estaba a la cabeza del grupo de soldados. El corazón de Inés no cabía en su pecho de la alegría, apartando al gentío trato de acercase a Diego, pero cuando este la reconoció espoleo su caballo y se perdió entre las calles. ¿Qué ha pasado?, ¿por qué ha huido de mí?, se preguntaba Inés.
Diego había cambiado, el orgullo lo había transformado. Sus hazañas en el frente como soldado le otorgaron el rango de capitán, hasta el punto que llegaron a los oídos del rey que le nombró caballero tomando lo a su servicio. Inés se acerco en varias ocasiones a Diego para hablar con él. Pero él negaba su promesa de matrimonio delante de todos. Inés intento que entrara en razón hablando, rogando y suplicando, pero no hacia mas que recibir una humillación tras otra.
Inés se convirtió en el centro de atención, comentarios y chismes sobre ella en todo Toledo. Desprecio a otros pretendientes y ahora se había encaprichado del caballero del rey, y no hacia mas que acosarle inventando un juramento. Eran los comentarios de la gente.
Inés, no tuvo otra salida que denunciar su situación delante del Gobernador para defender su honor. El Gobernador reunió a la pareja, escucho a Inés y escucho a Diego negar todas las afirmaciones de Inés. Era la palabra de uno contra la del otro y el Gobernador no podía tomar partido. Pero antes de acabar, Inés afirmo tener un testigo, cuando lo menciono el silencio se hizo en la sala. Pero la firmeza de Inés fue tan rotunda que el Gobernador decidió tomarla en serio. Así que todos, marcharon a la ermita del cristo de la vega para tomar declaración a la figura del cristo. La noticia corrió en todo Toledo y muchos curiosos se acercaron.
Una vez dentro de la ermita, se rezo primero, y el gobernador leyó las acusaciones contra Diego para después formular la siguiente pregunta a la figura del Cristo: - Juraís que a vuestros pies, un día, Diego juro casarse con Inés.
Hubo unos segundos de silencio, seguidos por una exclamación general. El cristo desclavo su mano derecha, la puso sobre la Biblia y dijo: - Si, juro.
Tras recuperar su honor, Inés libró a Diego de su juramento y marcho de Toledo con la cabeza bien alta. Nadie supo mas de ella. Diego dejo la carrera militar, la vergüenza se hizo insoportable. Cuentan que entro en un monasterio y nunca mas se supo de él.
El Cristo de la Vega, sin embargo, dejo su mano derecha desclavada para que el pueblo recordara lo serio que es cumplir los juramentos.
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sábado, febrero 16, 2008

El fin del viaje

Pues sí, he tardado y lo reconozco. Quizás porque tampoco tenía mucha prisa en que se acabará. Inconscientemente provocas que algo dure más de lo normal para disfrutar más de ello, pero inevitablemente todo llega a su fin.
Volvimos a Miami, disfrutamos todos juntos y lo más importante de todo. Nos dedicamos tiempo a nosotros mismos. Fuera del entorno cotidiano, de casa, del trabajo, de la familia…pueden llegar a darse circunstancias donde te puedes a llegar a conocer un poquito mejor, o darte cuenta de cosas que nunca te habrías fijado sobre ti mismo. Como dice aquel proverbio chino, “Si conoces a los demás eres un sabio, si te conoces a ti mismo, eres un iluminado”. Por lo menos en mis viajes he llegado a saber más cosas de mí, que el resto del año.
El tiempo pasa y siempre lleva una única dirección. No sirve de nada luchar contra ello así que lo mejor será esperar otra ola y seguir en la misma dirección para seguir disfrutando de ello. Es entonces cuando te das cuenta que no existe un final como tal. Solamente un punto y aparte. Y que todo sigue, todo continúa, el sol vuelve a salir y nuevas oportunidades de viajes vuelven a surgir.
Es lo que tiene la droga de viajar, tan pronto acabas uno comienzas a planificar el siguiente. Espero que te guste el video.

video

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viernes, febrero 08, 2008

Everglades

Se acaba, se acaba. Este viaje se va acercando. Pero estando tan cerca teníamos que acercarnos como fuera a la reserva natural de las everglades. Zona libre de impuestos en florida porque aquí siguen viviendo indios autóctonos. Indios que a decir verdad son los únicos que no firmaron ninguna rendición con el gobierno de los EEUU. Por eso, también es la única zona del estado de florida donde está permitido el juego, con grandes casino propiedad de los indios. Así que, de aquellos indios no queda nada, el dinero lo corrompe todo.
Pero si queda, el lugar, intacto desde hace cientos de años. Esos lugares donde los primeros colonos españoles decidieron no entrar y los siguientes ejércitos sufrieron su adversidad. Es una gran extensión de terreno cubierto de agua, barro, y matorrales. Toda una llanura de donde se nutre de agua potable la ciudad de Miami. Y otorga un horizonte digno de ver.Decidimos montar en una lancha plana y dar un paseo. Los tapones en los oídos son imprescindibles pues el motor está al descubierto generando una potencia de 300 CV. Eso nos dijeron, a mi me parece exagerado aunque no son motores europeos, sino americanos. Bueno, el paseo a parte de ver un montón de caimanes y bichos raros, es una autentica pasada. Insisto en que el horizonte dentro de las everglades es espectacular.
Y claro, ya puestos a ver el espectáculo de los caimanes. Esto hay que verlo, es genial, y poder sugetar un caimán en brazos. Pequeño, bueno de un año y medio que mide un metro y medio, y porque tiene cerrada la boca con una goma. Que si no, lo sujeta su … bueno otra persona.
Acabamos con hambre, y que mejor para comer que probar el plato típico, caimán, si, si, está buenísimo. Al principio con mucho respeto al sabor, pero luego había que sujetar al niño para que no se lo comiera todo. Toda una experiencia a escasas millas de Miami que me ha marcado porque ya no veo a los caimanes como artículos de marroquinería como bolsos, zapatos y billeteras. Ahora, también los veo como un plato gastronómico muy sabroso, je, je.
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