domingo, octubre 26, 2008

Balneario de Aguas Termales de Tabacón

Después de tanto caminar, tantas emociones y las que aún nos quedaban en el camino. No podíamos dejar de ir a unos de los mejores balnearios de aguas termales del mundo. Al fin y al cabo estábamos hospedados al lado.

Que os puedo contar de este lugar paradisiaco como ningún. Pues que el lugar es un jardín tropical por donde cruza un arroyo que viene directo de las faldas del volcán arenal. Tiene unas cuantas cascadas, con zonas donde se embalsa al agua. De forma que puedes intercambiar entre aguas bravas y aguas tranquilas donde bañarte. Pero atención, cada zona de baño tiene unos carteles que te indican la temperatura del agua que oscila entre los 36º y los 40º. Increíble, ¿verdad? .


Durante todo el recorrido del arroyo la vegetación es frondosa y repleta de flores, el arroyo acaba en unas piscinas que recogen el agua calentita y puedes estar disfrutando de una copa mientras observas el volcán arenal. Si, si, insisto porque era alucinante estar dentro del agua hasta la cintura, con una temperatura de 36º mientras me servían una cerveza bien fresquita, y observabas como las nubes iban pasando por el cráter del volcán. Seré muy aventurero pero estos placeres también hay que saber apreciarlos.


El lugar es igualmente espectacular de noche como de día. Vale que de día se puedan apreciar los colores y los jardines. Pero de noche, cuando baja la temperatura exterior también tiene su encanto viendo como suben las columnas de vapor del agua y la luz es tenue sin deslumbrar. Resulta hasta mágico.


Mención aparte se merece el SPA que hay dentro del balneario. Reconozco que fue motivado por mi mujer, como saben las mujeres de estas cosas, pero recibir un masaje allí es darse un regalo a uno mismo por muchas razones, por el ambiente, por el lugar, por el personal, por el cuidado de los detalles, de verdad que es cien por cien recomendable. Y si puedes terminar cenando en la terraza del restaurante viendo reflejado la luz de las velas en los ojos de tu pareja, y con las vistas de la lava saliendo del cráter del volcán al fondo, ¡por dios!, puede ser de las veladas más románticas que hayas vivido. Como dicen en Costa Rica: - ¡Pura Vida!.

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domingo, octubre 19, 2008

Parque Nacional del Volcán Arenal. Cascada

Dejamos Tortuguero y nos dirigimos al interior de Costa Rica. Como definirlo..., pues me pareció espectacular los paisajes continuos de montañas y verdes intensos. Pero bueno, después de un largo trayecto nos alojamos en el nuestro hotel y al día siguiente salimos a recorrer una zona de bosque junto al volcán arenal. Que por cierto, por ahora no lo habíamos visto porque estaba cubierto por las nubes.
El objetivo era realizar un recorrido hacia la cascada de la foto. Se llama “La Fortuna”. Al principio no sabía porque, pero imagino que será porque da suerte cuando llegas a la cascada, porque si no te pasa nada realmente eres una persona afortunada.
El recorrido comienza por un sendero de barro negro, aquí el terreno es de origen volcánico y me extraño. Pero impresiona. El sendero es estrecho y caminas paralelo a un barranco mientras vas descendiendo. Al comienzo de la mañana tienes esa humedad y niebla del ambiente. Ahora entiendo porque lo llaman “Bosque húmedo de montaña”. Pero a medida que avanza el día la temperatura va subiendo y esa humedad comienza a notarse más. No es la sensación del bosque tropical, pero es una dificultad añadida al trayecto.

El sendero continua por un puente colgante para cruzar el barranco y seguir al otro extremo de la montaña. Bueno, que decir que por un momento te sientes como un autentico Indiana Jones caminando por las selvas de centro-América.
El sendero continuo bordeando la montaña y descendiendo, el paisaje se acerca al río y gana más belleza. Los sonidos del rio se mezclan con los del bosque, la luz gana más espacio por los claros que se abren y los colores de las plantas, arboles y flores se vuelven más intensos.



Los ruidos, el paisaje,…el calor y la humedad. Al final conseguimos llegar al nivel más bajo del barranco paralelo a río. Al fondo se distingue un rugir. Ya sabes que estás más cerca de la cascada. Pero que sería de esta aventura sin tener que cruzar un río, ja, ja. El sendero acaba y toca cruzar al otro extremo pero esta vez no hay puentes colgantes, como dice el refrán: “Para agarrar peces no hay más remedio que mojarse”. Seamos sinceros, peligro físico ninguno pero había unos 15 metros entre las orillas, estamos en rio de montaña y no era especialmente profundo, máximo 80 cm., y obviamente algo de corriente. La precaución era más por los equipos fotográficos. Llegar hasta aquí para que las cámaras acabaran en el río no entraba en mis planes. Eso sí el lugar por donde cruzamos, era de los más bonitos. Por un momento parecía que pudieran surgir espíritus del bosque en cualquier momento.

Al final, dejamos las mochilas y cruzamos con los equipos básicos. El ruido se hizo más intenso y al subir una pequeña colina la vimos. Allí estaba, “La cascada de la Fortuna”, yo me sentí afortunado de que nos pasara ningún contratiempo. La verdad es que mereció la pena llegar hasta allí. Sobre todo porque incluso se levanto la niebla, se apartaron algunas nueves y unos rayos de sol incidieron en frente de la cascada. Como si la naturaleza nos quisiera dar la bienvenida en ese momento porque se proyecto un arco iris precioso. Y todo el mundo a coro dijo: -¡¡OOOOhhh!! ¡¡Que bonito!!.



Una vez aquí, en mitad de las montañas, junto al volcán Arenal, y los pies de la cascada. Solo quedaba por hacer una cosa antes de regresar por el mismo camino. Sentarse un ratito y disfrutar del lugar.
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sábado, octubre 11, 2008

Avistamiento de Tortugas

Unos apuntes sobre las tortugas. Las tortugas hembras depositan unos 500 huevos y lo hacen en 5 veces con un intervalo de una semana, más o menos. O sea, cada vez que salen a la superficie depositan unos 100 huevos, y nunca en el mismo sitio de la playa. Esto hace aumentar la probabilidades de supervivencia para las crías y aún así, la probabilidad de que una cría llegue a ser adulto es de 3 por 1000. Vamos que por cada 1000 huevos, sobreviven 3. O que se necesitan 2 hembras para que sobrevivan 3 crías. Después tendrán que esperar 30 años hasta que sean adultas. Es por ello su peligro para su extinción. Pero las 997 crías sirven de alimento a humanos, cangrejos, gaviotas, mapaches, jaguares, otras aves, peces, etcO sea, que las tortugas dejen sus huevos en la playa generan un ciclo de alimentación para otras especies con sus crías. Y conecta a todas las especies de este ecosistema.
De esa forma, las tortugas son la herramienta que se encarga de mantener vivo es hábitat y los ciclos de reproducción de otras especies. Si ellas desaparecen, todo el ecosistema caería.Quería hacer este apunte porque me encanto la siguiente experiencia. Al llegar al hotel nos ofrecieron la posibilidad de asistir por la noche a ver las tortugas poner los huevos en la arena. ¿Cómo?. Yo no sabía que era la época del desove de las tortugas pero sí, desde Julio hasta Octubre. Pero claro, no te aseguran que las puedas ver, la naturaleza es así de caprichosa. Las reglas son las siguientes: en la playa existen 4 zonas, y te sortean la zona donde puedes estar. Y solo puedes estar 2 horas, de 20h a 22h ó de 22h a 24h. Los grupos son de un máximo de seis personas y no se pueden llevar cámaras de fotos, ni luces, ni nada de ropa reflectante. Cada grupo tiene un guía con una linterna de luz roja y estará a la espera del aviso de los ojeadores detrás de la playa. Vamos, que las tortugas son súper tímidas y si ven movimiento de algo raro en la arena no salen. Eso sí, una vez que salen y comienzan a poner los huevos si se las puede ir a ver.


Pues sí, nosotros fuimos y fue genial a pesar del chaparrón. Siento no poder poner fotos porque siguiendo las reglas no lleve la cámara. Pero si os puedo contar que la noche comenzó fantástica viendo las estrellas mientras esperábamos el aviso de los ojeadores. Después se nublo, nos avisaron y vimos como una tortuga verde ponía los huevos en el agujero que había hecho en la arena. Resulto impresionante por el tamaño de la tortuga porque fácilmente era más grande de un metro de largo. Después nos avisaron de que un extremo de la zona asignada una tortuga había depositado los huevos y volvía al mar. Nos desplazamos hacia aquella zona y vimos como volvía la tortuga. Después del esfuerzo se la veía bastante fatigada recorrer los cuarenta metros que había desde el nido hasta la orilla del mar.

Comenzó a llover, pero a llover bien. Volvimos a nuestra primera tortuga y fue fantástico ver como había terminado de poner los huevos y tapaba el nido. Que habilidad para dejarlo igual que estaba con las aletas traseras. Te sentías dentro de un documental, como si fueras él cámara que graba en los documentales que podemos ver desde el sofá de casa. Allí estábamos, en primera fila contemplando a la tortuga… y soportando una tormenta. Y es que la naturaleza es así de caprichosa, ja, ja.

La tortuga termino y se puso a descansar. Hasta pasada una hora por lo menos no se arranca hacia la orilla porque tiene que recuperar fuerzas. Nosotros ya estábamos calados hasta los huesos y decidimos que descansara tranquila. Llevábamos una hora y media y decidimos volver al hotel. Mojados hasta los huesos, como si nos hubiéramos caído en una piscina vestidos…pero contentos por la suerte que habíamos tenido por ver aquel espectáculo.

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martes, octubre 07, 2008

Bosque Húmedo Tropical

Por fin, cerca de la desembocadura de un río, cuyo nombre... perdonadme pero no me acuerdo. Vimos una orilla. Desembarcamos y caminamos paralelos al bosque y entonces encontramos un hueco entre la maleza del bosque. Todos íbamos preparados con botas de agua y teníamos claras las consignas. Primero debíamos ir todos en línea recta, y segundo y más importante...nunca salirse del camino bajo ningún concepto. Al principio pensé que el guía estaba exagerando pero una vez dentro me di cuenta de la situación.


Hagamos situación del lugar una vez dentro del bosque. Los arboles son enormes, entre 20 y 30 metros de altura y una vegetación tan cerrada que apenas deja pasar la luz del sol. Aunque el sol es muy fuerte, este no llega al suelo y por eso nunca se seca, pero si llega su calor, lo que provoca que el agua se evapore pero no pueda escapar por lo frondoso del bosque. Humedad y calor, la situación más similar para un europeo es meterse en una sauna. Pero claro, no olvidemos los insectos...esos maravillosos mosquitos que te obligan a usar el anti mosquitos como si fuera Coca-cola. No importa, aquí los mosquitos no entienden de anti mosquitos, parece que les atrae más. La única solución es taparse hasta el cuello.

Pues sí, todo está húmedo, el suelo es un barrizal que no se seca y donde no puede crecer la hierba porque no llega el sol. Humedad y calor como en una sauna. Y forrado de ropa hasta el cuello y manga larga para evitar los mosquitos. Como consecuencia tu cuerpo comienza a sudar para aliviar el calor, pero no, porque tu cuerpo ya está húmedo del ambiente. La circulación se acelera mas, tu cuerpo aumenta la temperatura y sigues sudando. Tranquilos, que el paseo es muy seguro, pero porque es un paseo...pero en caso de perderte, es imposible orientarse porque nunca ves el sol y morirías por deshidratación fácilmente en unas horas. De verdad que moverse en este ambiente es impresionante. Hay que estar muy bien físicamente, para además animarse a subir al cerro de tortuguero. Son solamente 450 metros de altura. Pero en esas condiciones para la más dura de las montañas.


Pero este bosque es una zona de guerra para la vegetación. Las plantas y los arboles luchan constantemente por coger el más leve rayo de luz. Cuando un árbol muere y se cae, el hueco en la selva tarda unos 40 años en cerrarse. En ese momento todas las plantas luchan por crecer y así tapar a las demás, hasta que al final solo puede quedar un árbol que se encargara de cubrir esa zona. Las plantas llevan millones de años en esta lucha personal y no reconocen amigos de enemigos. Unas llevan espinas en las hojas, otras llevan espinas en el tronco como los rosales...con la diferencia que su rozadura puede provocar una reacción alérgica severa. Entonces comienzas a entender las reglas de seguir todos en fila y no salir del camino. Y mucho ojo de donde te agarras. Otras plantas tienen raíces aéreas y son capaces de moverse buscando la luz. Entendamos lo de moverse, se pueden desplazar a unos 20 cm al año. Que para una planta es mucho. Otras como las orquídeas, crecen en los arboles buscando luz y alimentándose de la sabia de las ramas, como si fueran sanguijuelas. Luego están las plantas de la familia de las enredaderas que son capaces de cubrir un árbol para quitarles toda la luz y matar el árbol en el que se sujetan. Y otros árboles son capaces de envolver a otros hasta el punto de estrangular el tronco y las raíces, matando lo y ocupando su lugar. Un autentico campo de batalla.


Claro, luego ves un punto rojo. Te acercas. Lo observas y es una ranita tan grande como una uña y ves a uno de los animales más venenosos del planeta. Es la rana flecha venenosa roja y azul. Bueno, moriría si me la cómo... o si me clavan un dardo ó una flecha que estuviera impregnada por la sustancia que segrega su piel. En fin, esa ranita impone bastante respeto y mejor no tocarla. Y luego ves otra, y otra,...pues vista una, vistas todas. Luego...claro está, existen serpientes por todas partes, de las grandes y de las venenosas. Como decía el guía, si pisas una serpiente y es la cabeza no hay problema, pero de lo contrario. Puedes pasar un rato desagradable.


Conclusión...el paseo dentro del bosque húmedo tropical fue toda una aventura en sí misma y cien por cien recomendable. Cierto es, que dicho paseo no es apto si alguien tiene problemas de corazón ó de respiración por el ambiente que se puede provocar. Eso sí, si la noche anterior ha llovido nunca te suelen llevar porque el grado de humedad puedo ser insoportable. Y nosotros no conseguimos subir al cerro de tortuguero porque el último huracán derrumbo algunos árboles y era extremadamente complicado para algunas personas del grupo en que íbamos. No importa, el paseo fue espectacular.

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domingo, octubre 05, 2008

Parque Nacional de Tortuguero. 2º Parte

Bueno, bueno, bueno…Tortuguero no es solamente el pueblo y la playa. En total el parque tiene alrededor de 19.000 hectáreas de bosque tropical muy, muy húmedo. Es raro el día que no llueve, pero tuvimos bastante suerte y el día que salimos a recorrer los canales amaneció un día despejado. Eso sí, llovió por la noche.
Ya nos avisaron que la excursión sería a primera hora de mañana. Como en todas partes del mundo la naturaleza está más activa al amanecer. Para que nadie se quedara dormido nos avisaron que llamarían a las habitaciones. Mi duda era como, porque no teníamos teléfono en la habitación y me imagine que alguien tocaría la puerta a las 6:00 de la mañana para desayunar a las 6:30, hora en que amanece para salir a las 7:15. No hizo falta que nadie tocara la puerta, la selva misma comenzó a despertarse con los primeros claros del horizonte. Y despertó a todo el mundo. ¡¡Ja, ja!! , de eso se encargaron los monos aulladores. Se ve, que con los primeros claros de luz comienzan a aullar. De tal forma que parece que los tuvieras metidos dentro de la habitación. Sinceramente prefiero los gallos, pero comenzó el día dejando muy claro donde estábamos.
Desayunamos y salimos en las lanchas, la vista era impresionante porque la vegetación es tan exuberante que no permite ver las orillas de los canales. Está el agua y muros de vegetación a ambos lados. Plantas típicas de las que tenemos en los hogares vulgarmente llamadas de interior. Aquí crecen salvajes y decididas a luchar las unas contra las otras por unos rayos de sol.






Y entre toda esa vegetación descubrimos aves de todas clases, reptiles desde basiliscos, higuanas y serpientes, monos aulladores, araña y capuchinos, mapaches, galápagos…un sin fin de vida salvaje. Y verde, infinidad de tonos de color verde.

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